Es público y notorio que, desde siempre y por diferentes motivos, un gran porcentaje de ex jugadores del Fútbol Argentino atravesaron y atraviesan situaciones de angustia, porque carecen de los ingresos económicos imprescindibles para el sustento propio y familiar, siendo que al cumplir los requisitos que les permiten acogerse a los beneficios jubilatorios, la mayoría de ellos percibe el haber mínimo correspondiente a la Caja Nacional de Previsión Social para Trabajadores Autónomos que, es sabido, resulta insuficiente para cubrir las necesidades mínimas de sustento digno.
En tal sentido, con el fin de paliar esa lamentable situación y a manera no de sustitución sino de complemento, considero que sería muy beneficioso que se creara la CAJA DE PREVISIÓN SOCIAL PARA FUTBOLISTAS PROFESIONALES, cuyos recursos se originarían, fundamentalmente, de los aportes que harían los propios futbolistas en actividad sobre sus salarios y premios, así como también al momento de percibir las sumas por transferencias, cesiones de derechos deportivos federativos, que efectuarían los propios futbolistas, los respectivos Clubes de Fútbol y la Asociación del Fútbol Argentino.
Es menester aclarar que este tipo de Cajas Especiales de Previsión Social ya existen para distintas actividades profesionales (verbigracia, abogados de la Provincia de Buenos Aires, Contadores, etc.) las que se administran y funcionan con gran éxito.
Las formas legales de implementación, su administración, el åmbito jurisdiccional (nacional o bien locales de cada provincia), los porcentajes de retención destinados a las contribuciones a la Caja respectiva y toda otra cuestión pertinente, sería tema de debate y consenso por parte de las entidades que nuclean a los futbolistas.